Reseña De La Película De Vico C: La Vida Del Filósofo
16 de noviembre de 2025
AIR PLAY «MOON SAFARI» – ROYAL ALBERT HALL – ARTE CONCERT
17 de noviembre de 2025

LIVE AT POMPEII DE DAVID GILMOUR | RECOMENDACIÓN DE DISCO EN VIVO

Hay escenarios que trascienden el tiempo, y artistas que parecen pertenecer a ellos. En Live at Pompeii (2017), David Gilmour regresa a un lugar mítico: el anfiteatro romano donde Pink Floyd grabó su legendario concierto sin público en 1971. Cuarenta y cinco años después, las ruinas de Pompeya se vuelven a encender bajo su guitarra, esta vez frente a una multitud. Con 21 canciones y una duración de dos horas y veintiocho minutos, este álbum es más que un registro en vivo: es un puente entre pasado y presente, entre el eco del rock progresivo y la introspección del artista maduro.

El viaje comienza con 5 A.M. y Rattle That Lock, piezas que establecen una atmósfera contemplativa. Gilmour despliega un sonido envolvente, donde cada nota flota como si dialogara con las piedras antiguas del anfiteatro. La mezcla de temas recientes con clásicos eternos —The Great Gig in the Sky, Wish You Were Here, Money— convierte el concierto en una travesía emocional. No se trata de nostalgia, sino de evolución: el Gilmour de 2016 es un maestro de la calma, un pintor sonoro que ha aprendido a decir más con menos.

El corazón del álbum late en piezas como Shine On You Crazy Diamond y High Hopes. En ellas, la guitarra se convierte en un idioma que trasciende las palabras. Cada solo es una oración suspendida en el aire, y cada pausa, un recuerdo. El tiempo parece detenerse cuando Gilmour rasga una nota larga y luminosa, como si el fuego del Vesubio respondiera en silencio desde el fondo del horizonte.

La producción es impecable, tan cinematográfica como precisa. Las texturas de la guitarra, los coros celestiales y los teclados de Chuck Leavell crean un muro de sonido que envuelve sin saturar. Las canciones de su etapa solista —On an Island, The Blue, Faces of Stone— dialogan con el legado de Pink Floyd sin imitarlo. Es un Gilmour más íntimo, más humano, pero igual de monumental.

Visual y emocionalmente, Live at Pompeii alcanza una dimensión casi espiritual. El fuego, las luces y la arquitectura antigua forman parte del espectáculo, pero no lo dominan. Es la música la que ilumina las piedras, como si Gilmour estuviera devolviendo vida a un templo olvidado del rock. Comfortably Numb, tema de cierre, se erige como un rito de comunión: miles de voces unidas en un solo grito suspendido entre la eternidad y el eco.

Live at Pompeii es un álbum que condensa toda la esencia de David Gilmour: la técnica impecable, la emoción contenida y el poder de transformar el silencio en arte. Escucharlo es contemplar el paso del tiempo sin miedo, sabiendo que la belleza —como la música— puede volver a renacer incluso entre las ruinas.

DISFRUTA DEL

DISCO COMPLETO

AQUÍ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *